
Descubren por qué algunas personas no pueden dejar la cerveza
Una innovadora investigación publicada en el American Journal of Human Biology ha descubierto que la afinidad por la cerveza podría tener raíces prenatales.
Los hallazgos sugieren que la exposición a altos niveles de testosterona en el útero podría influir en la forma en que se percibe y se disfruta el alcohol en la edad adulta.
Influencia prenatal en la preferencia por el alcohol
El profesor John Manning, de la Universidad de Swansea, ha llevado a cabo un estudio con 258 participantes para investigar cómo los niveles hormonales prenatales se relacionan con los hábitos de consumo de alcohol. Los resultados indican que la relación entre el largo del dedo anular y el índice—un marcador indirecto de la exposición a testosterona en el útero—se vincula con una mayor inclinación hacia el consumo de cerveza y otras bebidas alcohólicas. Curiosamente, este efecto se observó con mayor intensidad en la mano derecha.
El rol de la testosterona en el metabolismo del alcohol
Además del gusto por la cerveza, la investigación destaca que los niveles elevados de testosterona podrían afectar la capacidad del organismo para procesar el alcohol. Según Manning, “las enzimas presentes en el estómago masculino pueden disminuir la absorción de alcohol en hasta un 30%, lo que permite que los hombres, en igualdad de condiciones, tengan una mayor tolerancia comparada con las mujeres.”
Tendencias de consumo en Colombia
En Colombia, la cerveza se ha consolidado como la bebida alcohólica favorita. Un estudio realizado por la plataforma Appinio reveló que el 79% de los colombianos elige la cerveza sobre otras bebidas, destacándose entre adultos mayores de 43 años, donde la preferencia alcanza el 88%. Además, se encontró que los hombres consumen cerveza a un 82%, frente a un 76% de las mujeres.
La cerveza es una elección recurrente en reuniones sociales: más del 50% de los consumidores la disfrutan durante fines de semana, encuentros familiares y eventos especiales, mientras que el 42% la prefiere durante las vacaciones y el 37% en eventos deportivos.
Los resultados de este estudio ofrecen una perspectiva novedosa sobre cómo los factores prenatales pueden influir en las preferencias de consumo en la vida adulta. Conocer estos vínculos podría ser clave para desarrollar estrategias de prevención y fomentar hábitos más saludables en relación con el alcohol.