Foto: Instagram @luissolercifuentes
La vida de Luis Soler, reconocido actor colombiano, dio un vuelco trágico en 2021 cuando fue víctima de un brutal robo con ácido que le arrebató la vista. Con una carrera destacada en producciones como ‘Sin senos no hay paraíso’ y ‘Tu voz estéreo’, Soler se ve ahora obligado a mendigar en las mismas calles que una vez recorrió como estrella de la televisión.
El incidente ocurrió en las calles de Chapinero, Bogotá, cuando una mujer se le acercó para pedirle dinero. Sin prestar atención, recibió el cruel ataque que le dejó con quemaduras en el rostro y una pérdida gradual de la visión. A pesar de su búsqueda de atención médica, Soler lamenta la presunta negligencia que lo dejó sin la ayuda necesaria.
“Para mí es muy incómodo hacer esto, pero no tengo otra manera de ganarme la vida”, expresó Soler. “Salí en importantes producciones, pero por mi condición ya no me dan papeles en ninguna parte. Sufro de ceguera parcial debido a un ataque con ácido”.
El actor, desprovisto de oportunidades laborales y sin seguro médico para un posible trasplante de córneas, hace un llamado a la solidaridad de la comunidad. Con la esperanza de encontrar apoyo, Soler enfrenta una nueva realidad, pasando de la fama al desafío diario de sobrevivir en las calles de Bogotá.
Los sueños son como un espejo de nuestro subconsciente, reflejando nuestros miedos, deseos y preocupaciones más profundos. Entre los muchos…
La capital quindiana impulsa una nueva estrategia para destacar su oferta cultural, gastronómica y de bienestar, en medio del crecimiento…
Los cactus son plantas suculentas que se caracterizan por sus tallos carnosos y sus espinas. Son originarios de las regiones…
La música carranga es un género tradicional de Colombia, específicamente de la región de los Andes. Es conocida por sus…
Nadar es una actividad muy refrescante y divertida para los perros, pero es importante saber cómo introducirlos a la piscina…
La vida sedentaria afecta nuestra postura y salud. Aprende a cuidar tu cuerpo. En la era del sedentarismo, la mala…